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21 de agosto de 2013

Adelanto de mi nueva novela: Ema

Hola a todos. Hoy vengo con un adelanto de mi nueva novela... aún no tengo realizada la portada pero ya tengo el fotógrafo y la modelo así que pronto la verán. Les dejo el prologo, esperó que les guste. 

Un beso enorme a todos los que pasan por aqui.
Nel

19 de agosto de 2013

La Sociedad de Asesinos: Capítulo uno

Capítulo uno
Órdenes, son órdenes


Estábamos en el bar, en la calle 86 de lo que alguna vez fue denominado área censal de Bethel. Nosotros simplemente lo llamábamos Bet, un área 117.865 km2 que en un tiempo fue uno de los sitios más poblados de Alaska. Este bar era mi lugar preferido en todo Bet. Había nacido en Irlanda hace mucho, mucho tiempo atrás y, debido a las catástrofes, al paso de los siglos, había pocos que recordaran cómo lucían los bares irlandeses de antaño. Aquí, la música, la atmósfera, todo, se parecía tanto que siempre lograba sacarme un poco de nostalgia, y transportarme a mi mundo, o al menos el que había conocido.

Las paredes del bar estaban recubiertas con madera oscura hasta la mitad, el resto pintado de color verde oscuro, bastante feo; había tréboles dibujados a mano y cuadros con fotos, recordaban las viejas tierras de donde era su origen. Inmensos prados verdes, castillos alzándose al borde de las colinas, le daban un aire de nostalgia, pues reflejaban aquello que alguna vez fue el mundo. Las luces tenues hacían la atmósfera más privada y tenebrosa; la barra estaba ubicada a la izquierda, era una gruesa madera lustrada en la cual uno podía ver su reflejo, o el de las botellas que decoraban la pared de atrás, rodeada por banquetas de mullidos almohadones color verde, a tono con las paredes. A la derecha había pequeñas mesas redondas, y al fondo en un sitio más íntimo estaban las mesas de pool.

7 de agosto de 2013

La Sociedad de Asesinos: Alaska.

Alaska

En el año 2100, el mundo abrió los ojos a una nueva realidad que no podía negar. La tierra fue castigada por diversos desastres naturales, las tierras bajas se hallaban sumidas bajo las aguas y las tierras altas se convirtieron en el único sitio apto para vivir. Allí convivíamos; sí, todos.

Alaska alguna vez fue un lugar inhóspito, poco habitado, debido a las temperaturas bajas y a la rudeza del clima; ahora, después de los grandes deshielos y las pérdidas de lo que alguna vez se llamara Polo Norte, era uno de los sitios más poblados. Los humanos no habían reparado en los desastres que desencadenaron con sus conductas descuidadas y destructivas. Poco quedaba del límite que separaba lo normal de lo anormal, los seres humanos dejaron de ser la raza dominante, el mundo humano fue puesto en jaque; ellos eran los culpables, ahora debían vivir sus consecuencias. Con eso, y con nosotros. Debieron entender, por la fuerza, que todo aquello que se narraba en los cuentos de terror, que veían en películas de época, existía y vivía junto a ellos.

6 de agosto de 2013

La Sociedad de Asesinos: El comienzo.


Lo prometido es deuda...
Así que dando comienzo al día martes les dejo el Prologo de la historia. Espero que les guste.


La Sociedad de Asesinos


El comienzo


Mientras corría por el bosque, y sus pasos resonaban detrás de mí, no dejaba de maldecirme en silencio por lo estúpida que había sido. Sabía del peligro que significaba haber intentado llegar a pie y sola a este lugar; nunca debí hacerlo, y ese era el mayor de mis problemas. ¡Que estúpida!
¡Que tonta!  De solo pensarlo, la idea de querer arreglármelas por mí solita sonaba absurdo. Si tan solo alguno de ellos me hubiera dicho que esto ocurriría ni lo hubiera intentado. 

¡Odio las predicciones a medias, malditos psíquicos!; si tan solo dijeran las cosas sin acertijos tal vez ahora estaría a salvo. El corazón me martillaba en el pecho con tanta fuerza que me dolían las costillas, mis pulmones quemaban con cada bocanada de aire, pero no podía detenerme, debía encontrarlo. Él tenía que estar por aquí, no podía estar lejos. Si tan solo hubiera escuchado. ¡Perversos psíquicos!, grite inútilmente, otra vez, mientras corría por ese suelo inestable y resbaladizo, intentando saltar y evitar que las raíces que se levantaban de la tierra me hicieran caer. El bosque era demasiado tupido para la bestia que me perseguía, eso me daba una pequeña ventaja, pero solo una muy, muy pequeña ventaja. Podía percibir su respiración apestosa casi sobre mi nuca.

Brinqué contra un árbol, mis pies golpearon el enorme arce derribándolo a mi paso, aquello debía darme unos metros más, lo escuché caer y la bestia gruñó, pero no me detuve a ver si le había dado. Salté sobre una roca, raspando mis manos al impulsarme, y caí con un golpe seco del otro lado. Mis piernas se tensaron,  me levanté como una flecha y volví a correr sintiéndolo a solo unos metros. Estaba más cerca de lo que creía y casi podía sentirlo sobre mí, su aliento fétido golpeaba como un puñetazo mi sensible nariz, sus  garras mugrientas a punto de tomarme para siempre. 

Hola Bloggueros, ¿cómo están? No sé cuantos circulan por estos lados pero quería invitarlos a que se den una vuelta por Wattpad, mu...